Al menos un muerto y varias ciudades colombianas en toque de queda es el primer balance de los desórdenes provocados por miles de ahorristas estafados, que reclaman millones de pesos a las empresas denominadas “pirámides”.
Los requerimientos de los afectados, que soñaron con ver crecer sus ahorros hasta en un 300 por ciento, aceleraron el desplome de estas “pirámides financieras” en menos de dos días.
Medios colombianos calculan en más de $us 850 millones los fondos perdidos, una buena parte perteneciente a los estratos más bajos de la población.
Entre el miércoles y ayer, más de 30 empresas de ese tipo han quebrado y las autoridades han intervenido 66 sucursales de sólo una de ellas: Proyecciones DRFE (Dinero Rápido Fácil y Efectivo).
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, hizo pública su sospecha de que detrás puede haber lavado de dinero y por ello pidió a las autoridades y a la Fiscalía acelerar las investigaciones sobre supuesta captación masiva de dinero ilegal y enriquecimiento ilícito. El ministro de Hacienda, Iván Zuluaga, confirmó que el Gobierno ha pedido a la DEA de EEUU que investigue el origen del capital de algunas de esas firmas. Bogotá, EFE