El viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, informó ayer que el Gobierno destinará 100 millones de bolivianos para los casos de emergencias que se presenten por las lluvias, granizadas y otros eventos climatológicos. El anuncio lo hizo durante el aniversario del Ejército Nacional de Bolivia.
Desde hace varias semanas que se informa sobre los efectos de la sequía en el Chaco boliviano y sobre granizadas y lluvias que afectaron casas en diferentes regiones del país.
Así, el domingo hubo una granizada que afectó a poblaciones de Potosí, Tarija y Cochabamba.
En Cochabamba, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) reportó ayer que una intensa granizada provocó la inundación y pérdida de aproximada- mente 25 hectáreas de cultivo de papa que afectaron a alrededor de un centenar de familias.
El informe da cuenta de que los campos estaban a punto de ser cosechados y que el 70% de los cultivos se perdió. Las comunidades Putuncu y Cuturi, pertenecientes al municipio de Alalay, fueron las que quedaron afectadas. Pero, el granizo no sólo destrozó las plantas. “La primera cosecha o mishca se perdió por el arrastre de sedimento que ha causado la fuerza del agua. La tierra ha quedado erosionada tras la inundación”, dijo Raúl Ergueta, responsable del COE.
El granizo cayó el domingo por la tarde, pero los reportes llegaron ayer. Ergueta señaló que para la atención de casos de emergencias sólo cuentan con “17 millones de bolivianos (...), pero ya se gastó el 80% del presupuesto”.
En Cochabamba 130 familias quedaron damnificadas por las últimas lluvias. 30 pertenecen al barrio San Gabriel de la ciudad y fueron afectadas, hace semanas, cuando el desborde de la torrentera Taquiña provocó la inundación de sus viviendas. En Potosí, el domingo también granizó y 100 familias de la población de Vitichi quedaron afectadas, pues sus cultivos fueron dañados. El miércoles en la madrugada, en San Ignacio de Moxos, Beni, llovió y 50 casas se inundaron. Redacción Central y Cochabamba