La Copa del Mundo de natación en piscina corta echó el telón con los récords mundiales de la australiana Marieke Guehrer en 50 metros mariposa, del estadounidense Randall Bal en 50 metros espalda y del nadador alemán Biedermann en 200 metros libres, ayer en Berlín.
La australiana Marieke Guehrer batió el récord del mundo de 50 metros mariposa en piscina corta con un crono de 24 segundos y 99 centésimas, mejorando la anterior plusmarca (25.31) de la sueca Therese Alshammar, segunda en Berlín.
El estadounidense Bal mejoró el récord del mundo de 50 metros espalda con un tiempo de 22 segundos y 87 centésimas, arrebatando la anterior marca (23.05) a su compatriota Peter Marshall, que fue segundo.
Y el alemán Paul Biedermann quebró el récord mundial de 200 metros libres, establecido por el australiano Ian Thorpe en 2000, con un crono de 1 minuto, 40 segundos y 83 centésimas.
La brasileña Fabiola Molina, que en Estocolmo había logrado la victoria en 100 metros espalda con un crono de 58 segundos y 67 centésimas, se quedó esta vez a 95 centésimas del triunfo y tuvo que conformarse con la tercera plaza detrás de la alemana Daniela Samulski (58.03) y la rusa Anastasia Zueva (58.93).
Su compatriota Nicolás Santos fue segundo en 50 metros libres detrás del nadador francés Alain Bernard. Berlín, AFP
Piscina corta
Mejoría Bal mejoró la marca mundial de su compatriota Peter Marschall, conseguida apenas hace tres días, en 18 centésimas.
Estilo mariposa La australiana Marieke Gührer consiguió al récord de 50 metros mariposa en 24,99 segundos.