Mientras una entidad financiera de Bolivia reporta un incremento en la llegada de remesas y el Banco Mundial (BM) asegura que éstas seguirán fluyendo, la llegada sostenida de dinero a Bolivia desde el exterior dependerá de los próximos meses, cuando se prevé que más gente retorne al país.
El Banco Bisa aún no sintió los efectos de una eventual disminución de la llegada de remesas; por el contrario, en septiembre prestó este servicio a más gente de la que solía hacerlo.
“En el mes de septiembre, de 95.500 migrantes en España que enviaban remesas a través del banco, ahora hemos sobrepasado los 100 mil”, explicó Franco Urquidi, gerente de Banca Comercial del Banco Bisa.
Sin embargo, Urquidi advirtió que se debería analizar los datos del primer trimestre del año 2009 para que en base a ello se haga una evaluación sobre las repercusiones de la crisis en ese tema.
“Por el momento no podemos decir si es que la desaceleración económica afectará al envío de remesas, pero no deja de ser cierto que el desempleo y la crisis afectarán a los bolivianos que viven en países desarrollados”, dijo.
De hecho, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Bolivia prevé que el próximo y el subsiguiente año más bolivianos regresarán al país, en particular de países europeos.
En todo caso, la agencia EFE publicó que expertos del BM prevén que “las remesas no sólo continuarán fluyendo y serán mayores en dólares nominales que en el año previo”, aunque alertan que “su valor será menor en términos reales del Producto Interno Bruto (PIB), en que caerán del 2% en 2007 al 1,8% el 2008. Es decir, podría llegar más dinero, pero al devaluarse su poder adquisitivo, el impacto será negativo en la macroeconomía.
Según el BM, las remesas son enviadas por “flujos acumulados” de migrantes a través de los años y no sólo por nuevos migrantes. La OIM considera que si bien existirá una disminución en la cantidad de gente que emigre a Europa, la que tenga un trabajo estable mantendrá los envíos.