El superpetrolero saudita secuestrado por piratas en el Índico, y cargado con dos millones de barriles de crudo, atracó ayer en un puerto somalí, aseguraron fuentes oficiales, al tiempo que crece la preocupación mundial ante la amenaza que representan estos grupos.
El mayor secuestro de los perpetrados hasta ahora por bandidos somalíes provocó la condena de Arabia Saudita, cuyo ministerio de Relaciones Exteriores calificó la piratería como un “mal”, en aumento, comparándolo con el terrorismo. Los expertos aseguran que pocos barcos pueden sentirse seguros ahora en las aguas del Índico y apuestan porque las empresas busquen nuevas rutas más seguras, aunque esto incrementaría los gastos del transporte. Mogadiscio, AFP