El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, propuso ayer un sistema de acceso a la escuela exclusivo para los alumnos inmigrantes, que incluye un test de ingreso y asistencia a clases separadas hasta su inserción.
La oposición ya ha calificado esta propuesta de xenófoba y discriminatoria.
En la conferencia por el Día Mundial de los Derechos de la Infancia, Berlusconi dijo que las llamadas “clases puente” —lecciones separadas para la inserción en la escuela de los niños inmigrantes— “son de sentido común y útiles a alumnos y profesores. “No creo que exista alguna discriminación (...). El insuficiente conocimiento del italiano hace que los suspensos sean tres veces más entre los niños extranjeros respecto a los italianos”, añadió. Roma, EFE