En el barrio Urkupiña, en inmediaciones del calvario de Quillacollo, en Cochabamba, un campo deportivo acabado de construir, con financiamiento del plan Evo Cumple, no podrá ser entregado porque comenzó a desplomarse. La obra tiene un costo aproximado de $us 30 millones, pero ya mostró deficiencias, denunció ayer un grupo de vecinos.
Algunos pobladores de Quillacollo indicaron que fueron las lluvias las que causaron derrumbes, pues la malla perimetral se cayó y el tinglado está a punto de desplomarse. Afirmaron que su denuncia llegó ante la representación presidencial, pero no los escucharon y ahora quieren que el primer mandatario, Evo Morales, constate las deficiencias y malos trabajos realizados. Redacción Cochabamba