La sequía afectó a la fecha a 768 familias del municipio de Entre Ríos y mató a 4.796 cabezas de ganado, informó ayer el presidente de la Asociación de Ganaderos de la provincia O’Oconnor, en Tarija, Wálter Ferrufino.
“Seguimos en estado de emergencia”, dijo y contó que tres cisternas de Defensa Civil y la Alcaldía apoyan a las poblaciones de Ipaguazu, Suaruro, Tapurayo y Chimeo, pero “falta forraje, insumos veterinarios y agua”.
Señaló que mañana se realizará una reunión con el Gobierno, pues se comprometió a desembolsar 16 millones de bolivianos para el alquiler de cisternas, la compra de forraje y otros casos de emergencia. Reclamó porque la Prefectura a la fecha no realizó “ningún tipo de apoyo al sector. Estamos desde marzo en sequía”.