Bolívar sólo hizo el gol El paceño dio el triunfo a la Academia sobre Wilster en el Siles. El resto del equipo cumplió una baja actuación. La visita mostró un plantel joven, buena disposición táctica y estuvo cerca de alcanzar el empate.
“¿Qué te pasa (Arnulfo) Valentierra?”, gritó un hincha celeste del sector de preferencia cuando el colombiano salió sustituido por Milton Melgar, en medio de la desaprobación de la afición académica que, a pesar del triunfo ante Wilstermann por 1-0, salió desilusionada del juego que mostró su equipo en el partido de ayer en el Hernando Siles.
Bolívar ganó los tres puntos, cumplió con ganar, pero jugó uno de sus peores partidos de la temporada y no convenció ni a sus hinchas ni a los dirigentes sentados en el sector de butacas.
Cuando no funciona el juego de Valentierra, Bolívar se pierde. Joaquín Botero no encuentra quién le entregue pelotazos para aprovechar su velocidad y por ello su juego se diluye.
Las luces tampoco estuvieron prendidas en Abdón Reyes y las variantes por la izquierda no fueron las suficientes. Pero, en contrapartida, surgió Mario Ovando en el medio campo, quien con su trabajo de peón coadyuvó en la obstrucción y generación de juego ofensivo académico.
Wilstermann jugó, en varios pasajes, mejor que el equipo local, con un trabajo disciplinado del medio campo para atrás, con los hermanos Machado (Christian y Henry) como bastiones en la obstrucción, secundados por la experiencia de Marcelo Carballo y Limberg Méndez. Y cuando José Pablo Burtovoy fue exigido, también respondió.
Los aviadores vinieron a La Paz sin complejos, a pesar de que jugaron desde el inicio con varios futbolistas jóvenes, como los hermanos Machado. Siempre intentaron la apertura mediante Ezequiel Argüello y Damián Felicia, quienes con sus remates a los 8 y 10 minutos del inicio probaron la capacidad de Carlos Arias.
Los celestes buscaron el gol desde el primer minuto, pero no pudieron anotar porque los remates de Abdón Reyes, Arnulfo Valentierra y el goleador Joaquín Botero salieron desviados.
El delantero paceño fue el que más intentó en el primer tiempo, pero ninguno de sus remates fue certero. Por eso es que los hinchas académicos reaccionaron con silbidos cuando el juez pitó el final del primer tiempo.
En la segunda etapa no cambiaron las acciones del juego; Wilstermann actuaba con más aplomo, mientras que Bolívar intentaba pero no llegaba con peligro.
Hasta que a los 10 minutos, Ignacio García recibió el pase de Abdón Reyes, remató al arco aviador, donde Burtovoy despejó la pelota a los pies de Botero, que sólo tuvo que empujar el balón a las redes cochabambinas.
El gol celeste llegó cuando mejor jugaba Wilstermann. Por eso los reproches de Mauricio Soria a la defensa de su equipo, que no estuvo concentrada en el único gol del encuentro. Pero en vez de mejorar, los académicos decrecieron en la presión al arco contrario. Los aficionados celestes no cesaban en sus silbidos, mientras Bernardo Aguirre y Nelson Sossa generaban peligro en la portería de Arias.
Pasada la media hora del final, los visitantes tenían el balón y comenzaron a incursionar por la derecha a través de Jair Torrico y Wálter Veizaga, quienes a pesar de su inexperiencia demostraron sus condiciones técnicas y físicas.
En los últimos minutos creció la figura de Ovando por el despliegue y trabajo infatigable que mostró en el medio. Los últimos instantes fueron jugados con intensidad, pero los aviadores fueron incapaces de crear riesgo en la defensa celeste, donde Augusto Mainguyague y Ronald Arana se dieron modos para despejar el peligro. El triunfo estaba asegurado, pero no hubo festejo.