La comunidad internacional inicia hoy en la ciudad polaca de Poznan su cita anual (del 1 al 12 diciembre) para sentar las bases del nuevo acuerdo de lucha contra el cambio climático que sustituirá al protocolo de Kioto cuando expire el 2012.
Sequías, inundaciones, movimientos migratorios masivos, extinción de especies o propagación de enfermedades, son algunas de las siete plagas que auguran los científicos si los diplomáticos no logran ponerse de acuerdo. "Hay que cambiar de marcha, pasar del debate a una fase de negociación", insistió el más alto responsable del clima de la ONU, Yvo de Boer.
"Si este año damos un traspié, el que viene no tendremos ninguna posibilidad", sostuvo un diplomático aludiendo a la cita de Copenhague el 2009, para cuando los 192 países firmantes de la Convención sobre el Cambio Climático se comprometieron a cerrar un acuerdo.
La cita polaca se abre con una buena noticia: Estados Unidos estará representado por última vez por el equipo del presidente George W. Bush. El mandatario electo estadounidense, Barack Obama, se comprometió a reducir antes del 2020 las emisiones de gases de efecto invernadero de su país a los niveles de hace 19 años. Y estará representado en Poznan, explicó Yvo de Boer.
La mala noticia es la coincidencia de la cita con la cumbre europea del 11 y 12 de diciembre, en la que los 27 tenían que aprobar un paquete ejemplar de medidas sobre el mismo tema que ha creado profundas divisiones.
La coincidencia de fechas "va verdaderamente mal", lamentó un diplomático occidental. "Europa no da prueba de liderazgo", tal y como pretendía, agregó.
Hoy sólo los industrializados que ratificaron el protocolo de Kioto están obligados a reducir sus emisiones contaminantes en el periodo 2008-2012. París, AFP