El directivo de The Strongest, Alberto Montalvo, cree que la hinchada con la que tuvo un problema en la asamblea no sabe reconocer todo el tiempo y el esfuerzo que le dedicó a favor de su entidad al querer captar nuevos aficionados.
Montalvo fue acusado de llevar a varios niños a la recta de general a cambio de camisetas y tarjetas tigres de oro.
“Por una decisión del directorio trabajé para reforzar a la barra de la general y me fui a los colegios fiscales para que a través de sus profesores de educación física se pueda invitar a todos los stronguistas que deseen alentar a nuestro equipo”, relató.
A los primeros juegos asistieron aproximadamente 1.500 alumnos y el trabajo que comenzó Montalvo le fue delegado al señor Carlos Conde, encargado de la barra de general. “Es una pena la reacción que tuvieron contra mi persona, observo mucho egoísmo de un sector que pretende ser exclusivo, cuando lo ideal es alentar desde todos los sectores del estadio”, finalizó.