El desempleo juvenil duplica y en ciertos lugares triplica la tasa de desempleo, según las conclusiones del seminario internacional Políticas y Programas de Empleo Juvenil en América Latina, realizado en la ciudad de La Paz.
Según los resultados, este fenómeno es especialmente dramático entre los jóvenes de los segmentos más pobres de la población y entre las mujeres.
Los datos revelan que de los 106 millones de jóvenes latinoamericanos que hay en la región, unos 10 millones están desempleados, 31 millones están ocupados en empleos precarios y 22 millones no estudian ni trabajan.
Se observó que el desempleo entre los jóvenes se mantiene al margen de los ciclos económicos. Es más, en los momentos de mayor expansión económica los jóvenes no son los primeros en ser empleados, mientras que en las coyunturas de crisis o recesión encabezan la lista de quienes van a ser despedidos antes que las personas mayores a 30 años.