Las manifestaciones contra las fuerzas del orden parecían bajar de intensidad ayer en Grecia, limitándose a Atenas y Tesalónica, en el séptimo día de movilización desde la muerte de un joven de 15 años a causa de disparos de la Policía.
El primer ministro Costas Caramanlis, criticado por los manifestantes y por la oposición que pidieron su renuncia, descartó retirarse u organizar elecciones legislativas anticipadas. “Como lo he dicho ya, es demasiado temprano para que me jubile”, dijo a periodistas al margen de una reunión en Bruselas de jefes de Estado y de gobierno europeos.
“Necesitamos un gobierno coherente y responsable, y manos fuertes que lo guíen, y esto es para mí la prioridad, no un esquema cualquiera de elecciones anticipadas o de cambio de liderazgo”, añadió. “Grecia es un país seguro, que posee los medios, gracias a sus instituciones democráticas, para mantener la seguridad de su población”, insistió.
Tras una noche de calma, la primera desde el comienzo del movimiento, la movilización sólo se reanudó en las dos principales ciudades griegas después de que seis o siete ciudades estaban afectadas al comienzo de la semana. En Atenas, un grupo de jóvenes lanzó ayer cócteles molotov y otros proyectiles a la Policía, que respondió disparando gases lacrimógenos, en los primeros incidentes en una manifestación. Atenas, AFP
LA PROTESTA
El caso • La crisis se desató el sábado 6 de diciembre por la muerte de Alexis Grigoropoulos (15), quien falleció por el impacto de una bala.
Investigación • El proyectil fue disparado por un policía. Las indagaciones señalan que la bala llegó a la víctima luego de un rebote. Hay dos detenidos.