Si bien diciembre y enero serán los meses de mayor intensidad en la próxima época de lluvias en el país, los fenómenos climáticos de El Niño y La Niña no se sentirían el 2009, según las previsiones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
Las regiones donde se prevé las lluvias más intensas son el norte del departamento de La Paz, Beni, Cochabamba, Pando y las partes altas de la Cordillera Oriental, informó la Federación de Asociaciones Municipales (FAM).
Sin embargo, según el Senamhi, el país está ingresando a un régimen normal de precipitaciones, que extendiéndose hasta marzo del 2009, tendrá sus picos más altos en la segunda quincena de diciembre y en todo enero.
“De acuerdo a un análisis y un pronóstico estacional, la región más afectada con exceso de precipitaciones, será el noreste del país: ciudades importantes como Guayaramerín, Riberalta y San Borja”, aseguró el jefe de la Unidad de Meteorología del Senamhi, Gualberto Carrasco.
El director Técnico del Servicio de Mejoramiento a la Navegación Amazónica (Senema), Luis Phillips, aseguró que entre diciembre y enero incluso podría haber déficit de lluvias.
Las lluvias podrían ser normales en regiones como el Beni y lo que se puede ver más bien es que incluso existen provincias que tienen más de un 35 por ciento de déficit de agua”, explicó Phillips.
El Senamhi en la actualidad está desarrollando un sistema de alerta temprana para realizar el seguimiento del caudal de estas cuencas (Ichilo-Grande) para alertar cuando se descubra la probabilidad o peligro de un evento extremo en el país.
Trinidad se alista para las lluvias
En el Beni se tomaron previsiones, pero aún quedan temas pendientes para enfrentar la próxima época de lluvias. El presidente del Concejo Municipal de Trinidad, Roger Durán, expresó que la construcción de tres anillos de contención para proteger a los ciudadanos de esa región contra las inundaciones están avanzadas y se prevé que la época de lluvias no afecte a esa zona del país como el año pasado.
Los anillos de circunvalación abarcan a ocho barrios que se encuentran fuera del primer anillo. Se prevé que ocho mil familias estarían resguardadas de inundaciones con la obra.
Sin embargo, entre los temas pendientes está el de gente que no quiere abandonar zonas que podrían ser afectadas por las inundaciones.
Durán explicó que, por ejemplo, en el barrio de Santa Anita existen más de 30 familias que no se quieren mover del lugar, pese a que se les advirtió de los riesgos que podrían enfrentar por posibles inundaciones.