Personas damnificadas, daños en la infraestructura y pérdidas en la producción agropecuaria como consecuencia de las granizadas en los valles; la helada en el altiplano; la sequía en el chaco y las inundaciones en los llanos. Estos son, en las últimas semanas, algunos de los titulares de la prensa que muestran un escenario desolador y que hace un año atrás parecían decir lo mismo.
Los efectos económicos, sociales y ambientales que acarrea la ocurrencia de un desastre son una historia recurrente y dolorosa que pone en evidencia el grado de importancia que las autoridades nacionales, departamentales, municipales y la propia sociedad civil le asignan a la gestión de riesgos. En el caso concreto del ámbito local, una gran mayoría de los gobiernos municipales, sobre todo los del área rural, aún no cuenta con la información, capacidades ni recursos necesarios para prevenir y/o mitigar los desastres, tampoco se encuentran preparados para atender una emergencia resultante de los mismos. Sin embargo, este panorama no es totalmente gris, en algunos municipios se están desarrollando experiencias que nos brindan ciertas pautas para revertir esta situación, entre ellas, el reconocimiento de la importancia de la gestión de riegos para el desarrollo municipal y el establecimiento de un compromiso compartido entre el gobierno municipal y la sociedad civil para encarar la temática. Estos aspectos, a su vez, se traducen en la voluntad política de autoridades locales para fortalecer las capacidades de los técnicos municipales; la corresponsabilidad de la sociedad civil para trabajar junto a sus autoridades; la identificación participativa de los principales riesgos a partir del escudriñamiento de las amenazas y vulnerabilidades que tiene el municipio; la puesta en marcha de campañas de información y sensibilización para la movilización social entorno a la reducción del riesgo de desastres; la incorporación del enfoque de gestión de riesgos en la planificación, presupuesto e inversiones municipales y la conformación de los centros de operaciones de emergencia. Seguro que dentro de un año, usted como yo continuaremos leyendo algunos titulares sobre la ocurrencia de desastres, pero esperemos también que otros tantos nos informen que muchos municipios están demostrando que es posible madrugarlos.
*José Luis España es parte del proyecto “Vivir sin Riesgos” del PRRD que es ejecutado por la Alianza PADEM, Concertar, FAM.