La epidemia de la enfermedad del cólera en Zimbabue ha causado ya 1.111 muertos y sigue extendiéndose, según la última evaluación de Naciones Unidas publicada ayer.
La tasa de mortalidad alcanza el 5,4 por ciento, lo que demuestra que la epidemia aún está lejos de ser controlada, según los expertos sanitarios de la organización de naciones.
La epidemia, que es calificada de “devastadora” por la ONU, afecta a nueve de las 10 provincias de Zimbabue.
Un nuevo foco infeccioso se acaba de descubrir en la región de Chegutu, donde se registró 121 víctimas mortales y 383 casos sospechosos, según la Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), que coordina la respuesta internacional en esta situación de emergencia en África.
En la región de Harare ocurrió el mayor número de casos (8.454 infectados y 208 muertos), seguida de Beitbridge, fronteriza con Sudáfrica, donde se presentaron 3.456 casos y 91 personas fallecidas.
En estas circunstancias, la OCHA advirtió de que también hay 859 casos sospechosos de la enfermedad en Sudáfrica,
La rápida propagación de esta epidemia ha tenido su origen en la falta de agua potable y servicios higiénicos y la escasez de equipos médicos. Ginebra, EFE