El popular cantante argentino Sandro fue internado ayer de urgencia en una clínica de Buenos Aires a raíz de la obstrucción pulmonar crónica que padece por su adicción al cigarrillo.
El artista, que se encuentra en lista de espera para recibir un trasplante pulmonar, fue hospitalizado en el Instituto Argentino de Diagnóstico para poder realizarse una serie de estudios. Su portavoz, Nora Lafón, aseguró que "es sólo un chequeo de rutina y que (el cantante) está de muy buen humor".
Sandro, de 62 años, confirmó que pretende someterse a un trasplante de pulmón y corazón, y afirmó que prefiere el riesgo de la operación a "quedar tirado en cama con un tanque de oxígeno", que para él "es lo mismo que estar muerto". Buenos Aires, EFE