Máscaras para dos ciudades DATO • En febrero, miembros de la Policía peruana usarán sus caretas. Un mes antes, su trabajo engalanará a los danzarines en el Carnaval.
Una docena de máscaras de diablo engalanarán en febrero la fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno. Miembros de la Policía peruana confiaron la elaboración de las caretas a la familia Garnica, artesanos que desarrollan su actividad hace 50 años en La Paz.
Ubicado en la avenida Kollasuyo, en el taller de Creaciones Garnica se trabaja sin pausas. Además del pedido de los uniformados peruanos, también se alistan unas 100 máscaras para la entrada del Carnaval de Oruro.
Luis Garnica dio inicio a la elaboración de las caretas utilizadas en la tradicional danza de la diablada. Sus seis hijos mantienen viva la tradición junto a él.
“Siempre tratamos de innovar. Por separado preparamos los cuernos, los dragones, las orejas... Ahora se está perfeccionando el uso de luces en las máscaras. A los peruanos les encanta”, explica Grisel Garnica, mientras doblega la hoja hojalata que será la base de una de las nuevas caretas.
Cada máscara cuenta con al menos una docena de piezas que son elaboradas manualmente.
“Desde la Policía de Perú nos han pedido una docena de máscaras. En Puno se baila diablada y ellos quieren lucir máscaras originales para la fiesta de la Virgen de la Candelaria”, dijo Garnica.