El embajador de Francia, Antoine Grassin, aseguró ayer que la Unión Europea (UE) está satisfecha con sus acciones en Bolivia, principalmente en su apoyo en el diálogo político que se llevó a cabo en el país. Además, comprometió el apoyo de esa comunidad para los próximos procesos electorales que le quedan al país.
Grassin ofreció ayer una conferencia de prensa para clausurar la Presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea (UE) en Bolivia.
“Hemos mantenido contacto con todos los actores bolivianos, con los prefectos, con el Gobierno, con movimientos sociales y con la Iglesia”, para respaldar a “este proceso democrático muy importante para el futuro del país y del continente”, aseguró en su evaluación sobre el proceso de diálogo en el que la UE participó como observador junto a la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Grassin también destacó los dos aspectos importantes que impulsó en su gestión la UE por iniciativa de la Presidencia.
Uno de ellos fue el enfrentar la crisis financiera permitiendo un mejor funcionamiento de los mercados y dejando en claro que hay que rechazar el proteccionismo. Explicó que la UE aprobó un plan de respaldo a los bancos para aliviar la crisis financiera y establecer un acuerdo de todos los miembros del Parlamento Europeo sobre un paquete de medidas para bajar hasta el 2013 el 20% de las emisiones de gases que influyen sobre el calentamiento global.