El trabajo genético en camélidos tiene su centro en Oruro La Universidad Técnica de Oruro implementó el primer Banco Nacional de Germoplasma de Camélidos. En sus laboratorios se mejora la raza de las llamas, alpacas y vicuñas, para beneficiar a los productores del país.
UN POTENCIAL ECONÓMICO EN LA REGIÓN • La imagen de archivo muestra a un grupo de camélidos pertenecientes a un productor del altiplano paceño, en la provincia Omasuyos.
El Centro Experimental Agropecuario Condoriri, ubicado a unos 50 kilómetros de la ciudad de Oruro, anida las instalaciones del primer Banco Nacional de Germoplasma (Bancamel). Esta institución tiene por objetivo el mejorar la calidad genética de las llamas, vicuñas y alpacas para el beneficio de los productores.
Bajo el impulso de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), seis profesionales trabajan en el manejo y la conservación de la variabilidad genética de los camélidos de Bolivia. Así, Bancamel cuenta con más de 500 animales que representan la totalidad de los ecotipos de camélidos que habitan ahora el país.
A partir de estos ejemplares, los profesionales desarrollan el mejoramiento de la carne y de la fibra camélida. Alrededor de 15 productores orureños ya se benefician con este trabajo, que ya lleva 18 años de investigación.
“Actualmente, los camélidos están en manos de los pequeños productores y bajo un manejo tradicional que no siempre cumplen los requerimientos técnicos adecuados”, explica el director de Bancamel, Roberto Chiri.
El ingeniero agrónomo asegura que con el mejoramiento genético se podrá conquistar el mercado internacional, al ser Bolivia uno de los países con mayor población de camélidos del mundo.
En ese sentido, Bancamel, por ejemplo, ha logrado mejorar el peso de las llamas. Normalmente, un animal llega a pesar en el campo 99 kilos. Con el trabajo genético se logró superar los 170 kilos en el ecotipo K’ara. Entre tanto, la fibra (cuero) —normalmente de dos o más colores— ahora cuenta con una fina textura en todo el cuerpo con la raza t’ampulli.
“Actualmente la fibra de llama está bien cotizada en el mundo porque tiene algunos metales pesados que sirven como protector de rayos ultravioletas”, agrega.
Sin embargo, el proceso de mejoramiento genético toma tiempo. Se requieren como mínimo seis generaciones —cada generación es de cuatro años— para lograr una raza mejorada.
Actualmente este proceso se realiza a través del apareamiento natural controlado en las comunidades productoras. Sin embargo, actualmente Bancamel está desarrollando la técnica de congelación de semen. “Nuestra meta es el de recolectar semen y realizar inseminaciones artificiales, lo que impulsaría velozmente el mejoramiento genético”, explica el profesional.
Otra de las funciones de Bancamel se centra en la capacitación de los productores y de estudiantes. incluso llegaron estudiantes de Chile y Perú.
Más datos
EEUU • La llama es considerada una mascota. Algunos ejemplares han llegado a costar 135.000 dólares.
Europa • Según el investigador Einstein Tejada, en el Viejo Continente los camélidos “han marcado un estatus nuevo de un movimiento de personas que valoran las propiedades etológicas de las llamas”. En Alemania se usan en terapias.