Pese a todo, la autonomía aún enfrenta Según el Gobierno, el proyecto rescata el pedido de regiones e indígenas. Para la oposición, continúa el centralismo.
La Razón expone diariamente en esta página los contenidos de los principales artículos del proyecto de nueva Constitución Política del Estado, así como la opinión de especialistas que dicen por qué votar por el Sí o por el No.
El tema de las autonomías departamentales fue el principal punto de discusión durante la elaboración del proyecto de nueva Constitución Política del Estado (CPE). Para el oficialismo, el problema se centró en la potestad legislativa de los gobiernos, mientras que para la oposición, muchas competencias siguen centralizadas y los cinco niveles de gobierno generarán un caos.
El ministro de Desarrollo Rural y asambleísta del MAS, Carlos Romero, ratifica la posición oficialista por el Sí, subrayando que el documento representa una demanda legítima de las regiones y de los pueblos indígenas y la posibilidad de conformar su autogobierno que, además, forma parte de un proceso de democratización del poder político del Estado y, en este caso, del poder central hacia las regiones.
Romero aclara que el punto de mayor discusión durante el debate por la redacción del proyecto de texto constitucional fue el reconocimiento de la potestad legislativa de los departamentos: “El proyecto de Constitución de Oruro no era absolutamente claro en la potestad legislativa”.
Según el director de Autonomía de la Prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, el proyecto de CPE sólo menciona a las autonomías al principio como un anuncio de su nacimiento, pero “en los otros artículos prácticamente escribe la defunción” del nuevo régimen de gobierno.
Entre otras razones, Dabdoub adelanta su voto por el No, indicando que el presupuesto de las autonomías seguirá siendo aprobado por el Gobierno nacional y la planificación regional, a pesar de ser una competencia departamental, continuará dependiendo del poder central.
AUTONOMÍA DEPARTAMENTAL (Artículos 277, 278 Y 279)
Artículo 277 • El gobierno autónomo departamental está constituido por una Asamblea Departamental, con facultad deliberativa, fiscalizadora y legislativa departamental en el ámbito de sus competencias, y por un órgano ejecutivo.
Artículo 278 • I. La Asamblea Departamental estará compuesta por asambleístas departamentales, elegidas y elegidos por votación universal, directa, libre, secreta y obligatoria; y por asambleístas departamentales elegidos por las naciones y pueblos indígena originario campesinos de acuerdo a sus propias normas y procedimientos (...)
Artículo 279 • El órgano ejecutivo departamental está dirigido por la Gobernadora o el Gobernador, en condiciones de máxima autoridad ejecutiva.
Voto Sí
“Es un modelo democrático”
“Voy a votar a favor de los artículos de autonomía en la nueva Constitución por tres razones fundamentales. La primera, porque forma parte de un proceso de democratización del poder político del Estado y en el poder central hacia las regiones. En segundo lugar, porque Bolivia es una sociedad con muchas diferencias culturales, económicas y geográficas y las autonomías pueden coadyuvar perfectamente a proyectar modelos democráticos de Estado pluralista. Y en tercer lugar, porque representa una demanda legítima de las regiones y de los pueblos y la posibilidad de conformar su autogobierno, gestionar sus asuntos de interés colectivo y de esa manera acercar más el Estado hacia el ciudadano. A un principio, el proyecto de Constitución de Oruro no era claro en la potestad legislativa con respecto a este tema, pero asumimos la autonomía como un proceso de descentralización que debe reconocer potestad legislativa plena a los gobiernos subregionales”. Carlos Romero, ministro de Desarrollo Rural y constituyente del MAS.
Voto No
“No llena las aspiraciones”
“Tres son las razones por las cuales voy a votar por el No. Primero, porque se trata de un proyecto de Constitución que ha violado leyes, la propia Constitución; es un documento espurio que no tiene legalidad, más aún si fue hecho bajo presión y con violencia. Segundo, porque el texto no llena las aspiraciones por las que votamos en el referéndum autonómico. No respeta un Estado social, democrático y derecho; no hay igualdad jurídica; pone en serio riesgo la fe cristiana y también en riesgo la integración del país y la organización territorial de Bolivia. Y finalmente, porque es un atajo a todo el atropello que se viene realizando en esta gestión de gobierno, porque no estoy de acuerdo con el abuso de poder ni con el terrorismo de Estado, y menos estoy de acuerdo con la corrupción, el narcotráfico y el contrabando. Votaré en contra, no sólo por la ley de autonomías de ese texto, sino por mi libertad, por mi fe religiosa y por el futuro de mi país”. Carlos DabDoub, director de Autonomía de la Prefectura de Santa Cruz.