Así como algunos están decididos y tomaron una posición pública sobre el proyecto de texto constitucional, otros de los consultados sobre su voto el 25 de enero prefirieron no decir cuál será su elección en las urnas.
Entre las principales razones que argumentaron los que no quisieron hablar sobre la emisión de su voto, está el hecho de que, o son representantes de un sector y por ello no pueden establecer una posición por todos, o no se quieren comprometer con posiciones políticas.
En el caso de las autoridades o representantes del sector económico del país, ninguno de sus líderes quiso hablar sobre cuál será su voto para el 25 de enero.
La magistrada del Tribunal Constitucional, Silvia Salame, dijo, por ejemplo, que no puede emitir criterio cuando hay un recurso sobre el tema acerca del que luego tendrá que pronunciarse.
Otros de los consultados sobre su posición respecto a la nueva Constitución señalaron que prefieren no pronunciarse porque el voto es secreto y que prefieren emitirlo de esa forma, sin hacer pública su tendencia.
También hay algunos que dijeron que harán conocer su voto días antes del referéndum.