El asesinato del empresario resultó ser volteo de dinero DELITO • En un atraco, los delincuentes no saben el monto de dinero que robarán; pero en un volteo, terceras personas conocen los detalles del hurto.
El asesinato del empresario Jorge O’Connor D’Arlach, a quien se le arrebató 450 mil dólares presuntamente destinados al pago de una coima, pasó de ser un aparente atraco a un caso de volteo de esa cantidad de dinero por terceros.
“Ese dinero ($us 450 mil) tenía un destinatario y la gente (que lo sustrajo) sabía que se le iba a dar cierto destino ilícito y que nadie iba a reclamar y por ello lo arrebata”, dijeron fuentes policiales consultadas por este medio.
Agregaron: “Difícilmente el criminal va a ir a la Policía o a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) a denunciar que le voltearon algo y que presume quién fue el autor del delito”.
Explicaron que el “volteo” se produce cuando terceras personas se enteran que un determinado bien tiene un destinatario y lo interceptan en el camino empleando la violencia u otros recursos.
En un atraco, indicaron, el delincuente “no sabe cuánto dinero va a obtener, calcula el monto pero la posibilidad de que sea más o menos está latente. En el caso del volteo, precisaron, “se va a lo seguro, se sabe exactamente cuánto se va a conseguir en el hecho”.
Según revelaron las fuentes, otra de las características del volteo es que existe una persona que da el “pitazo”, es decir, los datos sobre el día, la hora, el lugar y la forma exacta en la que cierto producto va a ser entregado.
Señalaron que normalmente se da en delitos relacionado al narcotráfico. Contaron que, por ejemplo, en Cobija (capital de Pando), “hay grupos especializados de volteadores que saben que la droga está llegando para cierta persona, se adelantan a ésta, esperan la mercancía en el camino y normalmente matan para llevársela”.
EL HECHO
Producto • El empresario Jorge O’Connor D’Arlach retiró, junto a otras dos personas, $us 450.000 del Banco Unión en La Paz con rumbo a una vivienda de la avenida Tejada Sorzano.
Destino • Según fuentes allegadas a la investigación del hecho, ese dinero estaba destinado al pago de una coima (comisión ilegal) por la adjudicación de un contrato con la estatal YPFB.