El contrato con Catler fue ajustado tras la firma Una fuente oficial informó que el Ejecutivo se vio presionado por la falta de carburantes y que después del 14 de julio hubo ajustes “en el camino”.
LA INTERVENCIÓN DE YPFB • Un grupo de policías ingresa el lunes al edificio principal de la estatal petrolera para acompañar la labor que realiza la Viceministra de Transparencia.
El contrato entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con la asociación accidental Catler Uniservice para la construcción de la planta separadora de Río Grande “se fue ajustando en el camino”, informó a La Razón una fuente oficial.
Según el informante —cuyo nombre se mantiene en reserva—, el documento se suscribió el 14 de julio del 2008 con premura, por la presión que tiene el Ejecutivo de aumentar el volumen de producción de combustibles (Gas Licuado de Petróleo - GLP y gasolina) para el mercado interno, frente a la actual crisis provocada por el desequilibrio entre la oferta y la demanda.
La misma fuente indicó que ese apuro sería la razón por la que el contrato lleva la firma de Miguel O’Connor, quien tiene el poder notarial, cuando en el acto de la suscripción del documento no estuvo él, sino Agustín Melano. Agregó que esa premura también explica el hecho de que en principio se haya hablado de una Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) y luego de una sociedad accidental, con la que finalmente se firmó el contrato.
El informante sostuvo que fue la misma presión por subir la producción para el mercado interno la que llevó al Gobierno a emitir el Decreto 29506 (9 de abril del 2008), norma que permite a YPFB que realice contrataciones directas, a fin de reducir el tiempo que podría tomar una licitación. Así, el decreto permitió la adjudicación de la construcción de la planta a Catler Uniservice, que habría hecho la mejor oferta.
La construcción fue adjudicada a Catler Uniservice por $us 86 millones, de los cuales 45 millones se depositaron el 2008 en el Banco Unión. La misma fuente recordó que este año se debería depositar el resto del dinero.
“Esta sociedad es la responsable de la instalación de la planta separadora de Río Grande, la misma que contrató a otras empresas para su construcción. Del total del costo, $us 56 millones están destinados para la empresa Gulsby de Estados Unidos, que es la que fabrica la planta criogenia y es la que integrará los equipos fabricados. Por otra parte, 15 millones se pagarán a las empresas argentinas Sica y Gonella, que fabrican los recipientes de alta presión”, añadió el informante.
El resto del dinero, cerca de 15 millones, está destinado a las obras civiles, agregó, y aclaró que el movimiento del dinero, con las empresas extranjeras, es a través de bancos, y el que se gasta en el país sólo puede ser desembolsado con póliza de seguro.
Ayer, el ex presidente de YPFB Santos Ramírez explicó que la estatal petrolera desembolsó hasta el momento 6,8 millones de dólares en tres cuotas: la primera fue de 800.000 dólares, la segunda de un millón de dólares y la tercera de cinco millones.
Cuando el contrato se firmó, se habló de un primer desembolso de $us 4,5 millones. El dinero robado a Jorge O’Connor asciende a $us 450.000, provenientes de YPFB, según el Jefe de Estado.
VERSIONES
Sociedad • El ex presidente de YPFB Santos Ramírez señaló ayer que debió haber un error cuando la información institucional de la estatal hacía referencia a Catler Uniservice como una Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) y no como una sociedad accidental.
Registro • Una fuente de la estatal petrolera explicó a este medio que no hay irregularidad en el hecho de que la sociedad accidental no esté registrada en Fundempresa, porque la norma no exige este requisito, sólo demanda que la compañía esté registrada ante un notario.