La planta separadora de Río Grande es la apuesta del Gobierno para abastecer al mercado interno de combustibles líquidos (gasolina y Gas Licuado de Petróleo-GLP) este año e incluso para tener excedentes para la exportación de gas licuado.
En la estructura, que se instala en la localidad de Río Grande en Santa Cruz, se separarán los líquidos del gas natural que se exporta al mercado brasileño, que el año pasado estaba en un promedio de 30 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd).
El Gobierno calcula que, con la planta, el país podrá tener una producción adicional de 36.000 garrafas por día y 600 barriles diarios de gasolina natural. Actualmente, se produce un promedio de 26.000 garrafas de GLP. A través del proyecto, se apunta a producir 62.000 garrafas diarias en el segundo semestre del año.
La planta en Río Grande tendrá una capacidad de producción de 260 toneladas de GLP por día y 450 barriles de gasolina natural. Se prevé que esa producción asegurará el abastecimiento en el mercado interno, en el que actualmente hay un desequilibrio entre oferta y demanda.
Según el documento suscrito con YPFB, la empresa Catler Uniservice se comprometió a entregar la planta instalada en 340 días calendario, después de haberse firmado el contrato y ejecutado el primer desembolso.
MÁS DATOS
Proyección • La planta de separación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y gasolina natural de Río Grande (Santa Cruz) tendrá una vida útil de 20 años, según se informó en YPFB.
Volúmenes • La planta tendrá capacidad para producir entre 150 y 180 millones de pies cúbicos de gas, y separar del hidrocarburo la gasolina y GLP que actualmente se van a Brasil.