Gobierno creó fideicomisos por $us 2.083,9 millones MECANISMO • Un experto dice que el fideicomiso es positivo para el sector privado, pero no para el público, porque no tiene ningún control.
En dos años (2007 y 2008), el Gobierno constituyó fideicomisos para varios proyectos por 2.083,9 millones de dólares y entre éstos está el monto inicial de 45 millones de dólares para la planta separadora de líquidos en Río Grande de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), cuyo manejo es cuestionado.
De acuerdo con los datos del Ejecutivo, entre el 2007 y 2008, en el sector público, se crearon 14 fideicomisos y dos créditos del Banco Central de Bolivia (BCB) para el Tesoro General de la Nación (TGN), que serán manejados a través de esta misma figura.
El destino de este dinero se reparte en fideicomisos para la Empresa Metalúrgica Vinto (EMV), YPFB, iniciativas productivas, programas de reconversión productiva comercial, compra de pasivos agrícolas de pequeños productores agropecuarios del área rural, financiamiento a medianos y grandes productores industriales, préstamos a empresas exportadoras amparadas en la Ley ATPDEA, entre otros.
Los fideicomisos ya establecidos figuran en el Presupuesto General de la Nación (PGN) reformulado del 2008 y fueron establecidos por distintos decretos, excepto el destinado al financiamiento del sector cañero.
Los créditos de 600 millones de dólares para el sector productivo y de 1.000 millones para YPFB, también serán desembolsados a través de fideicomisos.
Un experto, que pidió mantener su nombre en reserva, explicó a La Razón que los fideicomisos no deben ser usados en el sector público, porque éste “no tiene control en la ejecución de los recursos”. “Su manejo se lo realiza de manera directa y discrecional, los montos disponibles están asignados en su totalidad y no necesitan de la solicitud al Ministerio de Hacienda”, apuntó.
“Los fideicomisos son instrumentos para operaciones con el sector privado, nunca para el sector público. Sólo este Gobierno empieza a usar con el sector público”. Apuntó que el fideicomiso “consiste en que Hacienda le da recursos a la entidad y eso lo registra como un desembolso, pero el gasto ya no lo registra, y no controla nadie. Ese es el problema y por eso es que el fideicomiso no debió haberse usado”.
El senador Luis Vásquez sostuvo que ahora, tras el destape del caso de corrupción en YPFB, se ve “en toda su magnitud” el efecto del sistema de adjudicaciones directas y fideicomisos.
“El sistema de contratación y licitación de obras... ha sido sustituido por un nuevo procedimiento que destruye toda forma de fiscalización y que destruye toda forma de control. Este nuevo sistema al cual lo podemos denominar el sistema de contratación y adquisición del MAS, ha sido complementado con la creación de fideicomisos”.
Para el analista Armando Álvarez, el fideicomiso es bueno para lograr transparencia, pero si es mal utilizado, puede ser negativo. En el caso de YPFB, dijo que hubo un error, porque la administradora (el Banco Unión) debió desembolsar directamente a la adjudicataria, de a poco y de acuerdo al avance, y no a una empresa intermedia (YPFB).
MÁS DATOS
YPFB • El fideicomiso para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es de 90 millones de dólares. El Estado ya desembolsó un monto inicial de 45 millones de dólares.
Diferencia • Un experto afirma que para el sector privado, el fideicomiso es como un crédito que debe ser devuelto. Para el sector público es como un desembolso a fondo perdido.