Manuel Morales Olivera, ex presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), volvió al sector energético y ayer se presentó como asesor del ministro de Hidrocarburos y Energía, Saúl Ávalos, puesto que dice ocupar desde hace cinco meses.
“En cuanto Saúl Ávalos fue posesionado, me pidió que lo colaborara, cosa que acepté y tengo el cargo de asesor del ministerio desde septiembre del 2008”, dijo.
Morales Olivera llamó a una conferencia de prensa para informar que está limpio de las acusaciones y denuncias que hicieron algunos senadores contra su persona el 2007 ante la Fiscalía, por supuestas irregularidades en el proceso de negociación de los 44 contratos petroleros.
Hace algunos meses —dijo el ex presidente de YPFB— la Fiscalía, en tres requerimientos estableció que no hubo daño económico al Estado, tampoco contratos lesivos al Estado, ni conducta antieconómica, ni los delitos de falsedad material e ideológica, ni incumplimiento de deberes. “De esta manera se estableció que yo no cometí ningún delito”. Manuel Morales Olivera sostuvo que, por el contrario, los contratos que negoció son “beneficiosos” para el país, porque reportaron a la estatal petrolera más de 200 millones de dólares adicionales el 2008.
Morales Olivera ejerció como presidente de YPFB entre el 29 de enero del 2007 y el 23 de marzo del mismo año. Luego fue relevado del cargo por los errores que cometió en los contratos de operación que la empresa firmó con las compañías petroleras Petrobras, Andina y Total.
Ayer, Morales manifestó que no se cometieron equivocaciones y que se aclaró que “hubo el error de mandar fotocopias de los contratos al Parlamento nacional y ese error no correspondía al equipo de negociación”.