La Superintendencia de Hidrocarburos reconoció que Mario Cossío Mc Galem, quien fue una de las personas que llevó 450 mil dólares a la casa donde mataron al empresario Jorge O’Connor D’Arlach, se postuló el 2007 a una consultoría en esa entidad, pero que no fue aceptado.
Una ayuda memoria reporta que “en una convocatoria referida a la contratación del servicio de consultoría individual para el cumplimiento del Decreto 29158, en Cochabamba, participó como proponente” el señor Cossío.
Luego complementa que éste llegó “sólo hasta la etapa de adjudicación, no suscribiéndose contrato alguno, debido a observaciones de la Dirección Jurídica que evitaron que se genere una relación contractual o laboral con la Superintendencia”.