Al menos 14 personas han muerto en los incendios forestales que destruyeron decenas de miles de hectáreas y cientos de viviendas en los estados australianos de Victoria y Nueva Gales del sur.
El subdirector de la Policía, Kieran Walshe, indicó que las muertes sucedieron en los incendios que intentan controlar en Melbourne y señaló que las víctimas podrían llegar a 40.
El incendio forestal se originó en East Kilmore, a 80 km al norte de la capital de Victoria. El fuego creció hasta abarcar una extensión de 1.400 hectáreas y avanzó a través de 30 km.
Australia ha vivido este verano una ola de calor sin precedentes con temperaturas por encima de los 46°C, pero un cambio de dirección del viento ha hecho que remitan en el sur. Sidney, EFE