Los hermanos Luis Fernando y Ernesto Córdova, acusados de ser los autores intelectuales del asesinato al empresario Jorge O’Connor D’Arlach, eran empleados de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), según confirmaron ayer fuentes allegadas a la familia de los dos hermanos imputados.
De acuerdo con la declaración de una fuente investigativa, ambos fungían como “asesores” del presidente destituido de la estatal petrolera, Santos Ramírez, antes de que se destape el hecho de presunta corrupción. Los allegados a la familia Córdova confirmaron que ambos tenían ítem (un puesto fijo para completar el personal requerido en la empresa) en Yacimientos.
El viernes, en una entrevista con un medio de comunicación, la viceministra de Transparencia, Nardi Suxo, afirmó que se habían encontrado sus nombres en las planillas de YPFB. “Estamos cruzando información de uno y otro lado, para ver cuál ha sido el accionar de esas personas”, dijo.