Ya son 10 años que el turismo nutre al penal de San Pedro Las visitas turísticas a la cárcel de San Pedro se realizan casi a diario. Los extranjeros, además de pasear por el penal, compran artesanías y droga a bajo precio en la sección El Palmar.
EL INICIO DEL PASEO TURÍSTICO • Tres extranjeros, uno de ellos de nacionalidad danesa, ingresan a la cárcel de San Pedro. Uno de los guardias los observa en la puerta del penal.
Ya pasó una década desde que el conocido narcotraficante Luis Amado Pacheco, alias Barbaschocas, puso en marcha un circuito turístico en el penal de San Pedro, donde se encontraba recluido. De ahí a la fecha este paseo se ha hecho muy popular entre los turistas, aparentemente por su diversidad, que incluiría la venta de drogas, según datos obtenidos por La Razón.
“No se puede negar. Aquí existen varios modos para hacer entrar la droga; hay pasta base (de cocaína), cristal (clorhidrato de cocaína) y marihuana, que son las que más se venden a los gringos”, explicó a este medio uno de los internos del penal, quien pidió el anonimato. Sin embargo, negó la existencia de fábricas de droga en la prisión, tal como señalan algunas publicaciones que circulan en el exterior.
El jueves por la mañana, día de visita a los reclusos, este medio conversó con uno de los internos. La fila de ingreso a la cárcel paceña se extendía casi un manzano y algunos extranjeros merodeaban por la plaza de San Pedro.
Entonces, un hombre ubicado en la puerta del penal se reunió con los turistas y los conectó con una mujer extranjera en medio de la plaza. Luego de conversar con ella, los extranjeros ingresaron al panóptico de a dos. El periodista de La Razón observó este hecho mientras hacía fila en la puerta.
En la fila, un ciudadano danés consultó al periodista si por ahí se ingresaba a la cárcel. “Observé un reportaje de esta prisión en Argentina y quiero entrar a ver. Tres de mis amigos ya conocieron el lugar hace dos años”, comentó. “¿Usted sabe si también se vende droga?”, le preguntó el periodista y él turista respondió que no. Luego se percató de la mujer y acudió a su encuentro.
En el penal, el recluso consultado por este medio explicó que las visitas turísticas son un popular negocio que se mezcla con la venta de drogas, aunque luego aclaró: “Vienen y nos compran artesanías, ese es el mejor ingreso que tenemos. No estamos de acuerdo que se venda droga”.
Afirmó que la venta de sustancias controladas en el penal no es extraña. “En una semana vienen los mismos extranjeros tres o cuatro veces seguidas, y eso significa que vienen sólo para comprar droga. Creo que la venden a un precio más bajo”.
Cada turista paga 250 bolivianos como derecho a ingreso. “Un 70 por ciento del monto va para los policías y las personas que reclutan a los extranjeros”, explicó el interno. Los reos acceden a casi un 30 por ciento del monto, y esto se divide entre los presos de diferentes secciones del penal.
La fuente explicó que el sector El Palmar de la cárcel es donde los turistas se sacan algunas fotografías “y casualmente es la sección donde más droga y bebidas alcohólicas se comercializan”.
En el tour, que dura una hora, los extranjeros son guiados por uno de los reclusos o la persona que hace el trámite de ingreso. “Los visitantes reciben información detallada de todas las secciones y, además, les explican quiénes viven en La Posta, el sector de los privilegiados”.
El negocio de las visitas turísticas al penal de San Pedro data de hace una década. “Esto empieza en la época del Barbaschocas (el narcotraficante Luis Amado Pacheco), cuando era presidente del Consejo de Delegados del recinto penitenciario”, dijo el interno. Para esta actividad se parte del criterio de que “las visitas no son ilegales, ya que cualquier persona puede venir a vernos, aparte que es el mejor ingreso económico que tenemos”.
Durante la visita de este medio a la cárcel, se observó a un grupo de cerca de 12 turistas que paseaban por las diferentes secciones del recinto.
Pasado el mediodía, otro grupo de 10 turistas paseaba por la plaza de San Pedro y luego de unos minutos la mujer extranjera les explicaba en inglés cuál es el procedimiento. Entonces, La Razón se acercó a ellos y les consultó si estaban esperando por el tour al penal. Uno de ellos contestó que sí. “Si quieres entrar, tienes que esperar por la mujer judía, ella te explicará cómo entrar”. Entonces, otro extranjero le dijo a su compañera que por seguridad mejor no diga nada.
ANTECEDENTES
Publicaciones • Algunos medios internacionales presentaron artículos sobre las visitas turísticas a la cárcel de San Pedro. El lunes, La Razón publicó una nota en base al testimonio de una periodista británica, quien presentó su nota en el sitio www.guardián.co. uk. Ella asegura haber sido testigo de la comercialización de cocaína.
Otra publicación • El Mundo de España también publicó una nota sobre las visitas turísticas al penal de San Pedro. Un periodista de ese medio hizo el recorrido. Además de describir las condiciones en las que viven los reos, contó sobre algunos laboratorios de cocaína y la comercialización de la droga al interior del penal.
“Paseos excéntricos” • La Revista Central de Argentina publicó en uno de sus números una nota titulada “Tours excéntricos para extranjeros en Bolivia. Wild on Evo's country”. En el artículo habla de los paseos por los Yungas, la visitas a las minas potosinas y también sobre las visitas a la cárcel de San Pedro, donde incluso “se puede compartir droga con presidiarios”. La guía Lonely Planet le ha dedicado un espacio a la prisión de San Pedro. La denomina “la más bizarra atracción del mundo”.