La prueba de luminol que utilizó la Fiscalía para encontrar manchas de sangre en el inmueble donde mataron al empresario Jorge O’Connor D’Arlach, el 27 de enero, determinó que uno de los implicados, Gonzalo Aramayo, subió hasta el tercer piso de la vivienda luego del crimen.
El fiscal que investiga el asesinato, Luis Mamani, afirmó ayer que se tiene una serie de dudas sobre la participación de Aramayo, porque “inmediatamente después de haber ocurrido el crimen, lo más lógico era que auxilie a la víctima”, pero no lo hizo.
La prueba de luminol reveló que existía huellas de zapato de una persona que conducen hasta el tercer piso, donde Aramayo tiene su departamento. Las mismas habrían sido borradas por Gonzalo Aramayo.
Mamani indicó que Gonzalo Aramayo fue citado este viernes a la Fiscalía para prestar su declaración ampliatoria. “Él nos dirá con certeza qué ocurrió”, sostuvo. El investigador dijo que se tomó juramento a peritos para la realización de pruebas de laboratorio como toxicología forense, huellografía, peritaje técnico y otros. A partir de la remisión de las muestras, en cinco días se obtendrá resultados.
Mamani señaló que se quiere identificar a quién pertenecen las manchas de sangre halladas en diferentes lugares, y corroborar algunas sospechas de la Fiscalía.