La empresa PIL Andina ha difundido un estudio en el que señala que en Bolivia se toma más gaseosas y cerveza que leche; con esos datos lanzó una campaña para impulsar el consumo de productos lácteos.
Más allá del tema comercial, los datos ubican al promedio nacional debajo del consumo de leche en los países en vías de desarrollo. Lo recomendable es de 52 litros al año por persona y en Bolivia sólo es de 42, ni qué decir del consumo ideal —recomendado por la FAO en la región— que es de 150 litros para que un individuo, especialmente en etapa de desarrollo, logre un crecimiento adecuado y evite algunas enfermedades.
La capacidad de producción de lácteos en el país no alcanzaría a abastecer esa cantidad ideal para toda la población, pero beber un vaso de leche no está demás, por todos sus beneficios, así que salud... y a limpiar el bigote.