El diálogo congresal tropezó ayer con problemas que amenazaron su continuación, como las diferencias sobre los documentos de inscripción electoral. La oposición exigía eliminar las libretas de servicio militar, el RUN y los pasaportes para la inscripción electoral, mientras que el MAS rechazó esto sistemáticamente.
En la mañana, horas después de que comenzó el diálogo, desde el Palacio, el vocero de la Presidencia, Iván Canelas, y el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, advertían que la oposición buscaba el fracaso del diálogo con nuevas exigencias.
Posteriormente, la oposición cuestionó el discurso cambiante del presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE), José Luis Exeni, respecto a la posibilidad o no de encaminar el empadronamiento biométrico y luego llegó el cuestionamiento a los documentos para la inscripción.
En la tarde, el propio vicepresidente Álvaro García alertó en una conferencia de prensa sobre el riesgo que existía de fracaso del diálogo y acusó a la oposición.
“Se logra acuerdos y vuelve a surgir un nuevo tema que está obstaculizando que el Congreso pueda de una buena vez aprobar la ley de régimen electoral”.
El tema de los documentos para la inscripción fue el mayor factor de riesgo. La oposición exigía que se eliminen el pasaporte, el RUN y la libreta de servicio militar, mientras el oficialismo rechazaba la idea y finalmente se impuso y mantuvo los documentos.
CUESTIONAMIENTOS
Control • Aunque consiguió que haya un reempadronamiento para diciembre, la oposición exigió otras cosas, como la renuncia del presidente de la CNE y observadores internacionales para el registro ciudadano.
Respuesta • El Gobierno dijo que las constantes exigencias hacen pensar que a los opositores lo que realmente les interesa es evitar la elección general.