Al menos dos personas murieron y 103 resultaron heridas ayer durante las cargas del Ejército tailandés contra los manifestantes antigubernamentales en varios lugares de Bangkok, donde desde el domingo rige el estado de excepción al igual que en otras cinco provincias aledañas.
A la muerte de un civil, de 50 años de edad, se sumó poco después la de un chico de 19 años, ambos fueron víctimas de los disparos efectuados con pistolas por un grupo de manifestantes contra vecinos del barrio de Nang Lergn, próximo a la sede de gobierno, que criticaban sus acciones, informó el ministro adjunto a la jefatura del Gobierno, Sathit Wongnongtoey.
El jefe del Centro Médico de Emergencias de Bangkok, doctor
Phetpong Kamchornkijkarn, explicó que otras nueve personas fueron ingresadas al hospital con heridas de bala, entre ellas seis con pronóstico grave.
A lo largo del día, los soldados abrieron fuego en repetidas ocasiones para disolver a los grupos de manifestantes que reaparecían en varias zonas de la capital tailandesa, alentados por la última consigna del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, su líder y quien la noche anterior, desde el exilio, llamó a los suyos
a hacer la revolución.
Al anochecer, unos 10.000 partidarios de Shinawatra, depuesto en el golpe de Estado de los militares el 2006, seguían atrincherados tras neumáticos y vallas en varias calles próximas a la sede gubernamental y atacaban con bombas incendiarias el cuartel del Ejército, donde causaron daños de escasa importancia. Bangkok, Tailandia, EFE