Las Fuerzas Armadas (FFAA) solicitarán el armamento decomisado por la Policía a una organización terrorista en Santa Cruz, informó ayer el ministro de Defensa, Walker San Miguel.
El funcionario gubernamental ponderó la acción de la Policía y sostuvo que la procedencia del arsenal debe ser investigada.
“Pero vamos a pedir como Ministerio de Defensa y Comando en Jefe de las FFAA, la documentación correspondiente, porque esas armas incautadas tienen que pasar a las FFAA, sobre todo aquellas que son de uso militar”, agregó tras participar de la inauguración de un programa de educación alterativa para las FFAA en el Cuarto Distrito Naval de Tiquina, distante a 144 kilómetros de la sede de gobierno.
Efectivos policiales de elite y la Fiscalía procedieron con el retiro del armamento que se encontraba en el stand de Cotas, donde se encontraron escopetas, fusiles Uzi y artefactos explosivos como dinamita y C4.
Con relación a Ramiro Francisco Tadik Astorga —integrante de la banda terrorista desbaratada—, dijo que desconocía si fue miembro de la institución castrense y aclaró que en cualquier caso ya no tiene ninguna relación institucional ni personal.
San Miguel manifestó que la seguridad del Estado está “amenazada por aquellos grupos que, ante la falta de ideología, ante la falta de programa, intentan seguramente atentados contra la vida de las personas”.
Para el comandante en jefe de las FFAA, almirante José Luis Cabas, la seguridad del país no está amenazada. “Nuestra institución la garantiza”, señaló.