El argentino Lionel Messi, que ganó con el Barcelona al Manchester United (2-0) en la final de la Liga de Campeones, dio un gran paso para lograr en unos meses galardones individuales como el Balón de Oro o el 'FIFA World Player'. Messi fue, además, el autor del segundo tanto de su equipo, al rematar de cabeza un centro de Xavi Hernández, que certificaba en el minuto 70 el éxito azulgrana y permitía al internacional albiceleste aumentar a nueve dianas su cuenta como máximo goleador de la actual edición del torneo europeo.
La final de Roma tenía, además, aires de pulso entre gigantes, no sólo porque los dos equipos fueran considerados como los mejores del mundo en este momento, sino por la coincidencia en el terreno de la estrella del Barza y la del Manchester United, el portugués Cristiano Ronaldo, máximas figuras.
El primero fue el ganador de la batalla y levantó el trofeo ante el enfado y decepción del jugador luso, que fue precisamente quien privó a Messi de vencer en los principales premios al talento individual a finales del 2008 y principios del 2009.
En esas ocasiones, el argentino fue segundo, perdiendo la votación del Balón de Oro ante Cristiano Ronaldo por 446 puntos a 281, mientras que en la del premio anual de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) se vio superado por 935 a 678.
El argentino cierra con el broche de Roma una temporada inolvidable, donde ha conquistado el 'triplete' con los suyos (Liga-Copa del Rey-Champions), ha firmado nueve tantos en Europa y lleva 23 en el campeonato nacional, a falta de una jornada. Más allá de sus méritos individuales, conseguir grandes triunfos colectivos, ya sea con clubes o selecciones, suele ser un factor determinante en la carrera de favoritos al Balón de Oro o al premio de Jugador Mundial FIFA. Roma, AFP