Conoce qué pasa en las empresas de cosméticos de venta directa. Capacitaciones e incentivos forman empresarias.
“Un ingreso extra e incentivos nunca están demás”. “Gana dinero en tu tiempo libre”. Así, una serie de consignas invitan a las mujeres a formar parte de empresas cosméticas de venta directa.
Pero, ¿realmente será lucrativo? ¿Será un negocio que permite crecer?
“Lo es”, afirma Danitza Ghira (29), directora, hace dos años de los 19 que trabaja en Yanbal. “Esta empresa me dio la posibilidad de estudiar Ingeniería Agrónoma, una carrera que pude pagarme como consultora, porque mi mamá no tenía los recursos”. Hoy Danitza se dedica sólo a fortalecer su empresa cosmética.
Para Jovanna Alcázar Flores (35), otra de las directoras, la experiencia en este rubro también fue grata, claro que después de nueve años de trabajo. “Empecé como consultora de belleza, pero mi objetivo era tener una independencia económica que además me deje tiempo libre para otras actividades, así que aposté por convertirme en directora”.
Para lograr esas metas se debe generar una red de negocios (ventas e incorporaciones que determina la empresa), requerimientos que habilitan a la nueva directora a generar más ingresos y recibir incentivos.
Pero si una quiere desarrollarse aún más, debe trazarse otras metas. “Yo quería ser una empresaria independiente. Así das la oportunidad de trabajar a otras mujeres, esto cuando las incorporas al equipo y conformas tu grupo de ventas. Entonces necesitas aprender a ser una líder, porque las tienes que capacitar”, explica Jovanna.
Aquí es donde la venta directa pasa a segundo plano y se crea una visión empresarial y un desarrollo integral a nivel personal.
“Yo nunca pensé cosas negativas como ‘yo no puedo’, ‘yo no creo’. Y digo esto porque empecé en Riberalta, hace 10 años, comercializando dos productos: una barra y una crema humectante. Y ahora, este 2009, estoy recibiendo mi auto. Si una trabaja y se esfuerza, puede”, comenta Piedades Parada Vaca (47).
Parece que el secreto de estos negocios no sólo está en la venta, sino en la actitud positiva, en tomar la oportunidad y en atreverse. “Las bolivianas son tímidas, pero cuando la vencen, llegan al éxito”, dice Mabel Antezana, gerente nacional de ventas de Yanbal, quien está en esta empresa hace más de 13 años.
Desarrolla tu potencial
Timidez. Si quieres brillar en este tipo de negocios debes acabar con la timidez, pues ésta te inhibe en todos los aspectos de tu vida. Para vencerla mejora tus capacidades sociales; ejercita frente al espejo cómo abordar a una cliente, explica el producto frente a tus familiares, fíjate tu postura, el encaje de tu cara y tu sonrisa.
Aprende a vender. Para ser una buena vendedora debes conocer a la perfección lo que ofreces, sea un producto o servicio. Esto te da seguridad y te permite responder a las preguntas del comprador. También debes fijarte si el cliente tiene o no una actitud positiva hacia el producto. Analiza al grupo y si está dispuesto a escucharte. Si no, elige otro momento.
Actitud. Cree en ti. Si todo el tiempo te repites que no puedes, que no sirves, que es difícil, no llegarás a ninguna parte. Cambia esa negatividad y en su lugar pon pensamientos edificantes como “yo puedo”, “es fácil”, “lo hago bien”. Esfuérzate en resaltar tus cualidades y muéstrate confiada en ti misma. Si no confías en ti, entonces quién.
En grupo. Si trabajas con muchas mujeres, sabrás que las relaciones interpersonales son complejas. Para manejarlas con éxito y en armonía, dales tareas en común. Al primer signo de problemas entre ellas, llámalas para conversar y buscar las soluciones a solas, nunca en grupo. Los grupos son para dirigir, alentar o gratificar, no para llamar la atención.
A cobrar. Elige a tu cliente, no entregues el producto así por así. Debes tener una referencia de él (ella); pregunta a los otros si es buen pagador (a), si tiene deudas, etc. Sé discreta. Genera empatía, dile que confías en él (ella). Si te falla, no le vuelvas a dar crédito a no ser que sepas que tuvo un imponderable. Sé asertiva, fija un día para el cobro y llama antes de pasar por el dinero. Si te dice que no tiene efectivo, espera que fije una fecha, si no lo hace, marca tú el día.
Si ganas el auto Yanbal, el máximo reconocimiento, te dicen: “¡Qué suerte!”, pero no es suerte, es trabajo. Danitza Ghira (29).
La crisis nos vuelve más creativos y nos exige buscar oportunidades. Jovanna Alcázar (35).
Yo creo que no hay una crisis económica, hay una crisis mental, porque al final todo depende de uno. Piedades Parada (47).
Otros tips
• La estructura. Este tipo de empresas cuentan con diferentes niveles. Por ejemplo, en Yanbal se manejan cuatro cuadrantes: el de consultora, donde la clave del éxito está en las ventas. Luego está la consultora estrella, que da la oportunidad a otras mujeres de entrar al negocio. La meta es incorporar. El tercer nivel es la directora Jr. que se forma como líder. Y el último, el de las directoras senior, supersenior, regional estrella y master, forma líderes que se encargan de desarrollar a otras mujeres.
• Áreas de capacitación. Se forma una especialista en belleza, pues se imparten cursos de maquillaje. También se da asesoría en planificación y manejo de negocios, fuerza de ventas, tributación, computación, motivación y liderazgo.
• Fidelidad e incentivos. En estas empresas se desarrollan programas de constancia, oportunidades, descuentos, campañas bimestrales, reconocimientos y premios como autos y viajes.
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