Muchos de los cambios plasmados en la nueva Constitución se verifican en sus denominaciones o formulaciones enunciativas, otros en cambio, acarrean tras de sí verdaderas transformaciones estatales. No podemos, ni es nuestro objetivo en esta columna, realizar una evaluación detallada del texto, sino simplemente llamar la atención sobre el hecho de que uno de los propósitos de los impulsores de la Asamblea Constituyente fue “refundar” el Estado, por lo tanto marcar un hito histórico, establecer una clara fractura entre las casi veinte anteriores reformas constitucionales y la actual. De esta manera justificamos la narrativa de la nueva Constitución que desde el Preámbulo apunta en esa dirección, cuando señala “dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal...”, o “cumpliendo con el mandato de nuestros pueblos, con la fortaleza de nuestra Pachamama y gracias a Dios, refundamos Bolivia”. Empero, no porque se incorpore una enunciación o se cambie un denominativo se produce automáticamente una transformación; las enunciaciones tienen efecto a nivel de la construcción de los imaginarios colectivos, del campo simbólico y, por supuesto, a nivel político.
Nos referimos a que se han sustituido viejas denominaciones por otras nuevas como por ejemplo, el cambio de los “poderes” del Estado por “órganos” del Estado, o se ha reducido al mínimo el concepto de “ciudadanía” (el término está presente en un solo artículo y restringido al ejercicio de la ciudadanía política), del mismo modo que el concepto de “República” que ha sido sustituido por Estado Plurinacional (aunque en un desliz de redacción, el término República aparece al menos en cinco artículos del nuevo texto) o bien, se ha introducido la mención de género a lo largo del texto por ejemplo, ministros y ministras, diputados o diputadas, magistrados y magistradas, etc. ¿Qué acarrean estas nuevas denominaciones?
En el caso del género, el logro efectivo más importante es la paridad en la elección del Órgano Legislativo, criterio que también está presente en el acápite sobre la representación política, partidos y agrupaciones ciudadanas, y en algunos derechos específicos. En relación con la virtual desaparición del concepto de República, para comenzar consideramos que parte de una errada lectura de la historia boliviana, pues más allá de la apropiación del Estado republicano por parte de intereses minero feudales en el siglo XIX y parte del XX, la conquista de la república significó —y ha significado en la historia de la humanidad— ponerle límites a la arbitrariedad del poder monárquico y depositar en el soberano la capacidad de elegir a sus autoridades, por lo que su eliminación como concepto no sólo desconoce esta situación sino que además es contradictoria con la estructura y organización funcional del Estado propuesta en la segunda parte que, justamente, se basa en la lógica republicana de división de poderes (órganos), la elección de representantes por sufragio, y la autoridad del soberano, aunque se combine con otras formas de ejercicio provenientes de los pueblos indígenas. Por último, se ha sustituido al “ciudadano” por el sujeto indígena originario campesino, cuando la tendencia intelectual que ha acompañado las reformas ha sido la de construcción de una ciudadanía intercultural. Pues, consideramos que los prejuicios no pueden regir las nuevas narrativas de la realidad.
*María Teresa Zegada es socióloga.
Memoria sobre el gas (III)
El fracaso del LNG, que estaba destinado a exportar gas natural a EEUU y posiblemente a México, relegó a un futuro incierto el desarrollo de este sector.
Hay engaño y engaños
Aparentemente una vez MAS, el oficialismo volvió a engañar a la población y a la ingenua oposición. ¿Qué es lo que pasa? Estamos a la espera del Padrón Biométrico, que por cierto a la fecha y según el Presidente de la CNE el “Bio será una realidad”
Caímos en manos del Estado
El sector hidrocarburos se ha convertido para el Gobierno en un verdadero gran dolor de cabeza. Gracias a la Ley 3058 de mayo del 2005 que subió la tributación al 50% de los ingresos de la producción de gas y petróleo
¿Cuál es la perspectiva de la minería?
El mes pasado, en Potosí asistí al XVIII Congreso Geológico Boliviano, invitado para dar una charla sobre las “Perspectivas de la Minería Nacional”, en el marco de las nuevas reglas de juego para el sector minero.