El declarar el 21 de junio como feriado nacional, es una muestra contundente de cómo este Gobierno maneja los símbolos, y del carácter mesiánico y a la vez robespierreano de Evo y Cía. El último gobernante boliviano antes de Evo que se inventó un feriado fue el nefasto Luis García Meza, que declaró feriado el 17 de Julio, como “día de la reconstrucción nacional”.
Y es que declarar feriado nacional el 21 de junio responde más al estilo de la revolución francesa, de inventar nuevos festejos en honor al “ser Supremo”, que pretender recuperar las tradiciones ancestrales andinas.
Empecemos, no existió, hasta que hace 18 años se lo inventaron, algo llamado año nuevo aymara, es ridículo plantear que se inicia el año 5518 de la cultura aymara, porque hace 5518 años, los aymaras simplemente no existían, y pretender que en el complejo ceremonial que hoy llamamos Tiwanaku, que además no tiene más de 1.300 años, alguna vez se celebró la salida del Sol los 21 de junio, es una aseveración que sólo puede ser sustentada con una sobredosis de marihuana. Y es que no hay ningún vestigio arqueológico o documental, que pueda hacernos suponer ese extremo.
De hecho, la fachada del templo más importante vale decir el hoy llamado Akapana está orientada hacia el poniente, lo mismo que las ruinas del hermoso edificio hoy llamado Pumapunku. Es más, si bien la entrada al Kalasasaya está orientada hacia el este, los primeros rayos de Sol, el 21 de junio, no coinciden ni con la entrada al templo, ni con lo que hoy se llama la “Puerta del Sol”, (que por lo demás no se sabe dónde estaba ubicada originalmente y si tenía algo que ver con el Sol), lo he comprobado personalmente helándome hasta los huesos, cuando esa escenificación no era más que un producto turístico.
El sol aparentemente no era adorado por las culturas preincaicas, y fueron los incas en su proyecto imperial, los que encontraron un símbolo que podía ser entendido y asimilado por todos los pueblos que fueron conquistando desde la mitad del siglo 15 hasta la llegada de los españoles. El considerar al Sol como una deidad, es posiblemente, en lo que hoy es Bolivia, un hecho que sólo se produce unos cien años antes del momento en que se empieza a adorar al dios judeocristiano.
El decreto que fija un nuevo feriado el 21 de junio, no tiene nada que ver con recuperar tradiciones ancestrales, es una propuesta que sólo es posible de ser tragada a partir de una ignorancia tan profunda, que hasta enternece, pero ojo, no nos confundamos, aquí lo que hay es un síntoma más de corte dictatorial, este evento es parte del paquete simbólico de los nuevos tiempos, de las monedas con la jeta de Evo, de las tres estampillas con su imagen, de las pilchas y de la casa declarada patrimonio. Me temo que el próximo 26 de octubre también será decretado feriado nacional.
*Agustín Echalar es periodista independiente.
El sepelio de la República
El viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, sospecha que el sepelio de la República de Bolivia tendrá “un costo incalculable”.
Cumbre renqueante
La Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno europeos desbloqueó ayer dos obstáculos institucionales que lastraban la supervivencia de la Unión: la designación de José Manuel Durão Barroso como repetidor en la presidencia de la Comisión Europea, con la irritación de los socialistas,
Agitadores productivos
Bolivia tiene la población más emprendedora del mundo. ¡Epa! Por fin somos primeros en algo. En efecto, el 29% de personas, que están comprendidas entre los 18 y 64 años, ha realizado alguna actividad para crear una empresa, este es el índice más alto de una muestra de 48 países.
Evo, Alan y los sucesos de Bagua
La masacre, genocidio o exterminio de Bagua afectó como remezón de medianoche los pilares de la democracia peruana. Esos pilares parecían inamovibles y contenían el asedio del proceso de cambio que sopla desde sus vecinas Bolivia, Ecuador y Venezuela. ¿Es un problema importado desde Bolivia o Venezuela o el modelo democrático peruano tiene debilidades propias?
Con la historia se ha topado, Presidente
El gobierno del presidente Morales parece seguir al pie de la letra el libreto de todos los mesías políticos que en las historia han habido que, como todos sabemos, no tienen en la democracia su mejor aliada. El camino del autoritarismo necesita una historia oficial. Tras ella está ahora la nomenklatura del poder en el país.
Biométrico: diferencia entre 70% y 35%
La esmirriada Corte Nacional Electoral, después de la aciaga gestión de Exeni, tiene en sus manos la titánica tarea de construir el nuevo padrón electoral con base biométrica y, luego, conducir las elecciones que eliminen los vicios de las últimas expresadas en el voto controlado (“voto comunal” le han llamado los apologetas de la autocracia en ciernes),