Un grupo de científicos cree que una sustancia química hallada en el té verde podría retrasar el avance del cáncer de próstata.
Durante años, al té verde se le han atribuido efectos positivos en una diversidad de enfermedades, algunas de ellas relacionadas con el corazón, el cáncer y el Alzheimer.
En la investigación, que se dio a conocer en la publicación especializada estadounidense Cancer Prevention Research, se demostró una significativa reducción de algunas de las señales que indican el desarrollo del cáncer.
Una organización no gubernamental en el Reino Unido señaló que el té podría ayudar a los hombres a controlar tumores de riesgo bajo. En este estudio, llevado a cabo en Filadelfia, los científicos estudiaron un componente llamado Polyphenon E.
Su objetivo era buscar algunas moléculas como el Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (FCEV) y el Factor de Crecimiento del Hepatocito (FCH). Ambas moléculas son indicadoras del desarrollo de un cáncer. Por otra parte, también estaban tras la pista del Antígeno Específico de la Próstata (AEP), una proteína sólo hallada en ese órgano. Los niveles de esa sustancia pueden aumentar si el cáncer está presente.
Creemos que el uso de los polifenoles del té por sí solos o en combinación con otros componentes, actualmente usados para los tratamientos de cáncer, deberían ser explorados desde una perspectiva que prevenga la evolución del cáncer y su recurrencia. En el estudio participaron 26 hombres, cuyas edades oscilaban entre los 41 y los 72 años que habían sido diagnosticados con cáncer de próstata y quienes tenían previsto someterse a una cirugía.
Los pacientes ingirieron, durante 34 días, cuatro cápsulas que contenían Polyphenon E, lo que equivale a 12 tazas de infusiones de té verde concentrado.
El último día de su ingesta se hacía coincidir con el día previo a la cirugía. La investigación encontró una disminución significativa de los niveles de FCEV, FCH y AEP. BBC Mundo