El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó ayer que la burka islámica (el velo integral de la mujeres musulmanas) “no es bienvenida” en su país, durante un discurso histórico ante el Parlamento en el que prometió seguir adelante con su agenda de reformas.
Sarkozy sostuvo ayer que la burka “es un signo de sometimiento” y apoyó la creación de una comisión legislativa para definir cómo limitarla.
La alocución de Sarkozy en el palacio de Versalles fue la primera que un jefe de Estado francés realiza ante las dos cámaras legislativas desde 1873, y fue posible gracias a una reforma constitucional aprobada el 2008.
“Quiero afirmarlo solemnemente, la burka no es bienvenida en el territorio de la república francesa”, dijo Sarkozy. El uso de la burka en Francia es motivo de un creciente debate, sobre todo tras el reclamo de un grupo de diputados de crear una comisión que investigue el fenómeno. BBC Mundo