Ya había anunciado que estos serían sus últimos conciertos, “hasta aquí llegué”, dijo Michael Jackson en la conferencia de prensa del 5 de marzo, cuando anunciaba la gira titulada “This Is It" que sería en Londres este año. “Éstos serán mis últimos espectáculos en Londres. Luego se acabó. Y cuando digo que se acabó, quiero decir que se acabó”, dijo ídolo del pop.
En principio se esperaba que sean unos 10 conciertos en el O2 Arena de Londres, pero como a las cinco horas después de salir a la venta las entradas, éstas ya se habían agotado, los organizadores decidieron aumentar el número de las presentaciones a 50, las cuales debían iniciar este verano y terminar el 24 de febrero del 2010, para lo que el artista se preparaba cuidadosamente.
Le gustaba cuidar todos los detalles de cada una de sus presentaciones, “él era un perfeccionista y se involucraba a fondo en la preparación de un show, cada detalle era muy importante”, dijo Jay Coleman, representante de Jackson en la década de los 80. Sin embargo, el 20 de mayo los organizadores informaron de una cancelación temporal de sus conciertos y que el músico tenía una salud “fantástica”. Coleman aseguró que “prepararse para un show de esa envergadura resultaba muy estresante”.
El artista esperaba poder recaudar alrededor de un millón y medio de euros por concierto, lo que le ayudaría a pagar las deudas que le aquejaban y por las cuales tuvo que vender su hacienda de “Neverland” en California, que incluía un parque de diversiones. Jackson acababa de lanzar una nueva versión del primer sencillo The Girl is Mine del álbum Thriller, que interpretó con Paul McCartney. La nueva melodía tenía ritmos mezclados con el hip hop, lo que según sus seguidores seguía más una lógica comercial. Con datos de AFP y El Universal.