El Ejército brasileño ha dado por concluida la madrugada de ayer la búsqueda de cadáveres del vuelo de AF447, que se precipitó el pasado 1 de junio en el Atlántico con 228 personas a bordo.
Las autoridades francesas, no obstante, aún no han informado de que vayan a suspender su rastreo. De las personas que viajaban a bordo del Airbus 330-200, hasta el momento se han rescatado 51 cuerpos, así como unos 600 restos procedentes del avión.
El coronel de la Fuerza Aérea de Brasil, Henry Munhoz, ha asegurado que es improbable que se hallen más cadáveres en la zona. “Ya han pasado nueve días y no hemos visto ni un solo cadáver”, ha señalado Munhoz en una conferencia de prensa por televisión.
Según el capitán de la Marina brasileña, Giucemar Tabosa, los barcos franceses continuarán en la zona con la esperanza de encontrar señales de datos y voz procedentes de las cajas negras del Airbus, que podrían aportar información para determinar las causas del accidente. Las autoridades identificaron a 11 víctimas, de las cuales 10 son brasileñas, cinco mujeres y cinco hombres, y otro es un extranjero de sexo masculino. El País de Madrid