El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, volvió a atacar, ayer, a su colega estadounidense, Barack Obama, y le advirtió de que su postura respecto a las controvertidas elecciones en Irán cuestiona la veracidad de sus intenciones de cambio.
En declaraciones ante un grupo de responsables judiciales, el
Mandatario insistió en que Washington ha interferido en los asuntos internos de Irán al comentar lo ocurrido tras conocerse el resultado de los pasados comicios presidenciales, que la oposición iraní ha denunciado como fraudulentos.
“No decía que buscaba un cambio”, se preguntó ayer de forma retórica el presidente iraní. “Si continúa con esa actitud intervencionista, la nación iraní responderá con aplastamiento y rechazo total”, amenazó.
El viernes, Obama negó que su país haya intervenido en los asuntos iraníes e instó a Ahmadineyad a que dé explicaciones a las familias de aquellos que han muerto, heridos o arrestados durante las protestas. Teherán, EFE