Se vienen los implantes del microchip en las personas Se anticipa que la comunicación entre los humanos ya no será a través de teléfonos fijos o móviles, sino vía microchips colocados en los dedos.
VATICINIO • Clifford Paravicini, pionero en la transferencia tecnológica del mail.
El implante de microchip (una pastilla pequeña de silicio, de algunos milímetros) en las personas es el próximo paso de la innovación telemática para la comunicación, los teléfonos móviles que tienen incluidos la internet y otros servicios pronto pasarán a la historia.
Clifford Paravicini, quien dirigió al grupo de universitarios en el desarrollo del mail a finales de los ochenta y ahora es el coordinador de la Maestría en Redes de Comunicación de la UMSA, cree que los equipos de teléfonos celulares serán reemplazados por los microchips implantados en los dedos de las manos.
Si bien por el momento los científicos analizan los riesgos que conllevarían los microchips en los humanos, ya se experimentan en mascotas (para encontrarlos cuando se extravían) y en camiones de alto tonelaje, como ocurre en Chile, controlados para evitar el contrabando .
Un microchip es una pequeña placa que tiene un número de identificación programado en su interior. Todo el dispositivo es lo suficientemente pequeño para colocarse dentro de una aguja hipodérmica y puede ser sencillamente inyectado bajo la piel de las mascotas.
Mientras el microchip se desarrolla en el mundo de la telemática (que es la fusión de la telecomunicación y la informática), Paravicini tiene convertida la Maestría en un permanente laboratorio de experimentos a través del uso de la informática.
Se ha propuesto poner en funcionamiento la red académica nacional y para ello la UMSA tiene instalados 46 km de fibra óptica en el área metropolitana de la ciudad de La Paz; las otras universidades públicas y privadas también avanzan en esa dirección, para integrar, después, la coordinadora latinoamericana de redes avanzadas y culminar con la comunidad europea y norteamericana.
En ese sentido, al menos en Bolivia es pionero en aplicar el sistema e-learning o clases virtuales para los estudiantes de Ingeniería Electrónica de la UMSA, en el pre y posgrado, desde el año 1998. Arquitectura y Medicina ya aplican desde el 2008. La experiencia se extiende a las universidades como la Gabriel René Moreno de Santa Cruz, la San Simón de Cochabamba y San Francisco de Chuquisaca.
Paravicini cuenta que la educación virtual es más democrática, transparente y de bajo costo.
De acuerdo con la experiencia desarrollada, los alumnos se inscriben vía internet, eligen las materias de acuerdo a su disponibilidad de tiempo, el sistema determina los días y horas para que los estudiantes acudan a clases o tomen copias del tema avanzado, deben presentarse a los controles de lectura, exámenes y realizar los trabajos prácticos o ensayos exigidos.
Es transparente, dice, porque cuando se convoca a un examen, los alumnos deben presentarse a una misma hora en sus oficinas o en el café internet, el desarrollo de una pregunta tiene un tiempo determinado y un puntaje, y a la conclusión de la prueba el alumno sabe la nota obtenida.
Es accesible o de bajo costo, porque el alumno puede acudir a un internet y bajar los temas asignados para estudiar en su casa o en el mismo lugar. Con esta modalidad de formación superior, que ya es una práctica regular en el extranjero, se pretende que los jóvenes bolivianos accedan a cursos a distancia de universidades con mayor exigencia.