Tegucigalpa, la capital hondureña, amaneció este domingo con la noticia del derrocamiento militar de su presidente, Manuel Zelaya, y en el transcurso del día la ciudad vivió horas de tensión y caos, con la presencia de uniformados en las calles. En tanto que el nuevo Presidente dictó toque de queda durante 48 horas.
La mayoría de los medios de comunicación hizo llamados a la población para que permanezcan en sus casas. Según un reporte de BBC Mundo, en la capital se observaron columnas de humo en distintos puntos y el ejército sacó tanques a la calle, en tanto que la Policía hondureña disparó gases lacrimógenos contra grupos progubernamentales en el centro de la ciudad.
Por su parte, la agencia EFE reportó, también desde Tegucigalpa, que el nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, determinó toque de queda de 48 horas en esa ciudad a fin de que el país recupere la tranquilidad en medio de la crisis por la abrupta salida de Zelaya.
Por el momento, el toque de queda rige hoy y mañana, de 21.00 a 6.00 horas locales, precisó Micheletti, quien indicó que se analizará si la medida se extenderá más tiempo.
En tanto que los trabajadores del sector público y los miembros de la Central General de Trabajadores (CGT), entre otras agrupaciones gremiales inician hoy un huelga en todo el país en demanda del regreso de Zelaya, reportó EFE. La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras convocó a sus afiliados a una huelga general; tomarán carreteras a nivel nacional, informó Eulogio Chávez, presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras, según AFP.
En tanto que Micheletti dijo que está dispuesto a recibir a Zelaya si éste desea regresar al país, pero sin el apoyo del gobernante de Venezuela. “Creo que si él, en su momento desea regresar al país sin apoyo de don Hugo Chávez, con gusto vamos a recibirlo con los brazos abiertos”.