El director de la agencia gubernamental Insumos Bolivia, Óscar Sandy, informó a La Razón que a una semana de iniciada la venta de harina a bajo precio en la ciudad de La Paz, ya se comerciaron 4.200 bolsas de cinco kilos a 19,80 bolivianos.
El producto es vendido en dos puntos fijos de la urbe: la Federación de Jubilados (en la avenida Mariscal Santa Cruz, al lado de Tránsito) y en la sede de la Federación de Juntas Vecinales (sobre la calle Federico Zuazo). Además, hace dos sábados que se habilitan puntos móviles en los mercados Rodríguez, de Villa Fátima y de Achumani.
El último sábado, en la Federación de Jubilados se vendieron 103 bolsas de harina.
El producto alimenticio es expendido con factura y a unos cinco bolivianos menos que en el comercio tradicional.
Según Sandy, la venta de harina barata continuará por cerca de tres meses a nivel nacional, hasta agotar las 13 mil toneladas que el Gobierno destinó para la población. El stock es parte de las 37 mil toneladas que se importaron desde Argentina para el sector panificador.
La autoridad anunció que a partir del 4 de julio se intensificará la comercialización del producto en las nueve capitales de departamento, además en ciudades intermedias como Riberalta y Guayaramerín (Beni).
Para ello se incrementará la difusión de la iniciativa en los medios de comunicación.
En cuanto a la posibilidad de que el comercio de quintales de harina (bolsas de 46 kilos) a bajo precio ya no sea sólo para los panificadores, sino para la población en general, Sandy dijo que el tema es aún analizado para no entrar en conflicto con ese sector.