El adiós al rey será el martes en el lugar de su último baile En el Staples Center, donde Michael Jackson ensayaba para su retorno a los escenarios, se instalará una capilla ardiente abierta al público. Así lo informó este jueves un periódico en EEUU.
HOMENAJE • Los seguidores del astro armaron ayer un altar junto a su estrella en el Hollywood Boulevard.
Tras días de informaciones contradictorias de la familia y rumores en la red por fin hay planes sobre el funeral de Michael Jackson, fallecido hace ocho días. Según fuentes cercanas a la familia del cantante, citadas por el diario Los Angeles Times, se celebrará un funeral privado el martes. Después, un cortejo fúnebre se dirigirá al Staples Center, el escenario donde el astro ensayaba para sus 50 conciertos en Londres. Una vez allí se instalará la capilla ardiente abierta al público.
De acuerdo con la tónica general desde la muerte del cantante estadounidense, la familia no ha confirmado nada en firme. Su portavoz, Ken Sunshine, no ha hecho ningún comentario.
Tampoco está claro aún cómo se financiará el funeral. Se espera que la seguridad y los controles del evento sean costosos.
Los Jackson primero negaron el miércoles la celebración de un funeral en su excéntrica finca de Neverland, horas después de conocerse un testamento en el cual el músico designó a su amiga Diana Ross como la tutora alternativa de sus tres hijos, quienes están bajo la custodia temporal de su madre, Katherine Jackson.
El hermano mayor de Michael Jackson, Jermaine, dijo ayer que espera que el rey del pop sea eventualmente enterrado en su hacienda de Neverland, una residencia al noroeste de Los Ángeles construida a imagen y semejanza del mundo de fantasía que soñó durante su vida.
Mientras la familia asegura que están por anunciar el homenaje público antes de enterrar al músico, un verdadero ejército de periodistas y fanáticos tuvo que desarmar sus campamentos en las afueras de Neverland, donde corrieron desde el martes pasado para cubrir lo que pintaba como unos pomposos funerales en el mundo de fantasía que se construyó Jackson, que veía en el personaje de Peter Pan a su álter ego.
Para los admiradores de la estrella que sucumbió de un paro cardiaco a los 50 años hace ocho días en una mansión alquilada de Bel-Air, significa por ahora una frustración que Neverland se descarte como el camposanto de Michael Jackson, similar a Graceland, donde están los restos de Elvis Presley en Memphis.
El miércoles, cientos de medios y fanáticos tuvieron que empacar sus campamentos ante la confirmación de la familia de que no se realizaría ningún homenaje al artista en ese lugar, como lo anunciaron previamente.
La confusión sobre estos funerales es el último retrato de una vida compleja, repleta de extravagancias y polémicas que a su muerte no cesa de crear sorpresas, como la revelación el miércoles del testamento que redactó en 2002 y que fue presentado en la Corte y en el que deja sin beneficios a su propio padre.
Jackson designó a su amiga Diana Ross como la tutora alternativa de sus tres hijos en caso de que su madre Katherine fallezca o quede incapacitada para velar por Prince Michael, de 12 años; Paris, de 11; y Prince Michael II, de 7 años, sus herederos.