Querido Gonzalo, es la ley de la vida, nuestros viejos se nos adelantan. Pero, mientras estuvieron aquí nos dieron toda la alegría que precisábamos para crecer. Que marche en paz y, a la vez, que con el paso del tiempo, tú y tu familia también tengan tranquilidad.
Tus amigos de la Tertulia te damos un abrazo y te decimos que estamos contigo.